viernes, octubre 27, 2006

Soledad

Fin de semana. Un fin de semana más en la gran ciudad. Personas aprovechando el tiempo libre para el ocio, estar con sus seres queridos y olvidar la rutina del día a día. Para mí, será otro fin de semana más, dentro de la larga lista de los fines de semana.

No me apetece salir. A tomar algo, al cine... ya he hecho esas cosas antes. Ya sé lo que hay. He recorrido ese camino. En cambio, estos días prefiero estar en casa. Solo. Encuentro reconfortante la soledad. Me permite estar a solas conmigo mismo. Encontrarme a mí mismo. Algo que necesitaba desde mi última relación.

Hacía todo con ella. Iba a todos los sitios con ella. La ruptura supuso una soledad forzada que, irónicamente, me ha permitido encontrarme menos solo. Estar a solas conmigo me permite pensar con más claridad, mirarme a los ojos para hablarme a la cara, descubrir los verdaderos motivos de las cosas. La relación me dejó roto; he de reconstruirme a mí mismo y sólo podré hacerlo si consigo hablarme con sinceridad y encontrarme de nuevo. Cuando estoy solo tengo la suficiente confianza y tranquilidad para mirar en mi interior y ver lo que hay.

En algún punto de mi relación, debí perderme.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Mucho ánimo, me alegro de que hayas sacado algo bueno de algo tan desagradable.

Anónimo dijo...

La soledad alimenta el alma. Pero en exceso la pudre.

Nosotras dijo...

Vaya... espero que te encuentres pronto... Mucho ánimo. Ahora ya no estarás tan sólo, aquí nosotras las petardas te daremos la brasa vía blog jeje

Un beso,

Yo.